La adopción de inteligencia artificial en América Latina deja atrás a las pequeñas empresas

2026-10-20 13:54:16 - MUNDO

La proporción de grandes empresas que utiliza inteligencia artificial en América Latina y el Caribe es aproximadamente cuatro veces la de las pequeñas. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026 estima una adopción de 27.6% entre las compañías grandes, frente a 6.8% entre las pequeñas, una brecha que refleja condiciones desiguales para incorporar esta tecnología a sus procesos productivos.

El informe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (Cenia), identifica una adopción empresarial todavía reducida. El promedio de las estimaciones nacionales alcanza 9.1%, con Uruguay a la cabeza, con 16.5%, seguido por Chile, con 13.5 por ciento. Brasil registra 13% y Colombia, 12.7 por ciento.

Durante la presentación del estudio, especialistas advirtieron que incorporar IA requiere recursos para adaptar los procesos de trabajo y personal preparado para utilizarla, por lo que las empresas parten de condiciones desiguales para realizar esos cambios.

Pablo Barceló, investigador principal de Cenia y encargado de presentar los resultados del ILIA, explicó que las diferencias entre empresas grandes y pequeñas también aparecen fuera de América Latina, aunque la región enfrenta niveles de adopción inferiores.

"El hallazgo acá es que cuanto más pequeña es una empresa, menor es la probabilidad de que adopte la inteligencia artificial. Eso se observa no solamente en la región, sino que también en los países extrarregionales", dijo Barceló.

Uruguay mantiene la mayor adopción estimada incluso al separar las empresas por tamaño. La proporción alcanza 49.8% entre las grandes y 12.2% entre las pequeñas. En Chile, los registros correspondientes son 42.1 y 10.3%, mientras Brasil presenta tasas de 41.4 y 10.1 por ciento.

La diferencia también atraviesa las actividades económicas. En la región, 36.6% de las empresas de información y comunicaciones utiliza IA, frente a 10.3% de las manufactureras. En construcción, la proporción estimada disminuye a 4.5 por ciento.

Estas cifras corresponden a una utilización empresarial de nivel medio o avanzado. El estudio analiza la incorporación a las operaciones, más allá de consultas ocasionales a aplicaciones gratuitas.

José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, sostuvo que la productividad depende de integrar las herramientas con los sistemas existentes y modificar la organización del trabajo. Durante su intervención, advirtió que la expansión del uso debe acompañarse del fortalecimiento de los proveedores regionales de tecnología.

La cuarta edición del ILIA evalúa 20 países e incorpora a Trinidad y Tobago. Chile obtiene el mayor puntaje general, con 71.4 sobre 100. Brasil alcanza 68.4 y Uruguay, 67. Estos países integran el grupo de pioneros, con capacidades más consolidadas para desarrollar y aprovechar la inteligencia artificial.

Colombia obtiene 56.8 puntos y Costa Rica, 56. Después aparecen Argentina, con 55.6, y Perú, con 52.7. México ocupa el octavo lugar, con 52 puntos.

México encabeza la evaluación de sofisticación productiva, que considera el peso de las actividades tecnológicas en la economía. Las industrias de tecnología media y alta generan 45.9% de su valor agregado manufacturero, frente a un promedio regional de 20.8 por ciento.

Brasil concentra la capacidad de procesamiento. En los conjuntos de equipos especializados identificados por el informe, reúne 92% del cómputo regional. Ecuador aparece después, con 3.2%, y Chile registra 2.2 por ciento. Esta distribución llevó a los autores a plantear la cooperación entre países para ampliar el acceso a infraestructura.

Raúl Katz, director de Investigación de Estrategia Empresarial del Columbia Institute for Tele-Information, propuso concentrar esfuerzos regionales en el desarrollo de software y la integración de aplicaciones en empresas. Son actividades donde el personal especializado tiene un papel central y donde América Latina cuenta con proveedores que pueden atender necesidades sectoriales.

El ILIA identifica 1,689 empresas activas de inteligencia artificial con sede en Brasil y 466 en México. Colombia reúne 387, mientras Chile registra 360. Katz explicó que buena parte de los proveedores regionales tiene un tamaño reducido, lo que dificulta ampliar su alcance comercial.

"Tenemos que trabajar sobre centros tecnológicos y finalmente el apoyo de empresas basado en el nivel de madurez, porque lo que estamos viendo es que la adopción de IA es muy variable sectorialmente y por tamaño. Entonces, tenemos que entender exactamente dónde nos vamos a enfocar", planteó.

El financiamiento presenta diferencias considerables. En los últimos diez años contemplados por el informe, el valor estimado de las transacciones de inversión en empresas privadas de IA alcanza 7,775 millones de dólares en Brasil y 1,668 millones en Chile. Argentina registra 1,312 millones, por encima de los 1,223 millones de dólares de México.

La región está ampliando su capacidad científica. El informe muestra que 65% de los países analizados cuenta con al menos un centro de investigación en IA. Argentina y Brasil reúnen ocho centros cada uno, mientras México tiene siete.

La oferta educativa también crece. Catorce países cuentan con programas de doctorado especializados, frente a ocho en la edición anterior. México concentra la mayor cantidad de maestrías en universidades acreditadas, con 63 programas, seguido por Brasil, con 41.

Katz advirtió que el crecimiento de la demanda puede superar la formación de profesionales durante los próximos años.

"Pese a que nosotros decimos que tenemos el capital humano, nuestro relevamiento de universidades todavía revela que podríamos llegar en tres o cuatro años, si esto se desarrolla como se está desarrollando, a brechas de talento", dijo.

El investigador propuso acercar los contenidos académicos a las necesidades de las empresas y ampliar la formación mediante proyectos aplicados. También advirtió que los programas públicos de capacitación mantienen una conexión insuficiente con los ofrecidos por compañías tecnológicas.

La ejecución de las estrategias nacionales de IA enfrenta dificultades de financiamiento

Brasil y Colombia son los únicos casos donde el presupuesto está definido explícitamente dentro del instrumento. El estudio identifica la disponibilidad de financiamiento como uno de los desafíos para convertir los objetivos públicos en acciones sostenidas.

Salazar-Xirinachs vinculó la implementación con la capacidad de los gobiernos para coordinar políticas y adaptarlas al cambio tecnológico. La prioridad planteada por la Cepal es extender los beneficios económicos hacia las empresas que disponen de menos recursos para incorporar la IA.

El informe propone asistencia técnica ajustada a las condiciones de cada negocio y cofinanciamiento para probar aplicaciones antes de ampliar las inversiones. En una región donde la adopción está concentrada en empresas grandes, esos instrumentos buscan que los negocios pequeños puedan financiar los cambios necesarios y contar con acompañamiento para llevarlos a la práctica.

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